Justo antes de la medianoche, el 15 de septiembre de 1810, Miguel Hidalgo reunió a la gente en frente de la iglesia en la plaza. Ordenó que tocaran las campanas, Hidalgo clamó a los indígenas mexicanos y a las clases sociales bajas de sangre mestiza, instándoles a levantarse y tomar de nuevos las tierras que les habían sido robadas a sus antepasados final finalizando con el ahora tan famoso Grito: “¡Viva México!”. Este fue el inicio de la Guerra de la Independencia en México, que duró más de 10 años.

“El Grito” conmemora la manera en que Miguel Hidalgo y Costilla, un sacerdote del pequeño pueblo de Dolores, cerca de Guanajuato, públicamente inició lo que se convirtió en el movimiento de la independencia de México, en 1810.

Desde entonces, la gente se reúne en las plazas de las ciudades por todo el país cada año, el 15 de septiembre para presenciar una dramatización de la campana sonando y el grito a las armas en el que el presidente, gobernador o alcalde personifica a Miguel Hidalgo, quien es conocido como el “Padre de la Independencia”.